Hoy os voy a mostrar una de mis primeras experiencias con el trapillo.
La verdad es que este bolso tiene una gran historia detrás. Os la voy a explicar.
Una de mis primera inspiraciones de trapillo fue hacer un mini bolsito veraniego del cual no tengo ni fotos, porque lo hice, lo deshice, lo rehice... y así un montón de veces.
En una de las ocasiones que este proyecto estaba construido, se lo enseñé a una persona especial que está muy cerquita nuestro: O.S. Esta persona es una gran apasionada de los bolsos y en cuanto lo vio se enamoró de esta técnica y me encargó un cesto de trapillo. Como mi experiencia es limitada en este campo empecé a investigar por la red. Encontré muchos modelos pero ninguno encajaba con el encargo de O. Así que después de darle un millón de vueltas, decidí crear, fluir, dejarme llevar en la creación del cesto.
La verdad es que aunque tuve que hacerlo y deshacerlo unas cuantas veces, disfruté como una enana creando sin una pauta, sin ton ni son. Me encantó esta experiencia.
Y es que la verdad es que en esto del diseño y creaciones handmade, no hay nada mejor que dejarte llevar para conseguir resultados estupendos, y sobre todo para disfrutarlo de verdad.
Aquí está el resultado:
Estoy muy orgullosa de como ha quedado. Y lo más importante es que a O. también le gustó mucho.
Que lo disfrutes guapa!
Como disfrutáis más vosotras,
siguiendo un patrón o creando desde cero?
Ahí lo dejo. (jajaja)
Gracias (por adelantado) por vuestros comentarios.
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